El resultado sorprendió a muchas personas tanto en el Reino Unido como en el resto del mundo, ya que las encuestas de opinión más recientes indicaban una ventaja creciente para la permanencia. Nigel Farage, líder del Partido Independiente del Reino Unido, fue la voz más destacada del movimiento antieuropeo. Afirmó que la victoria del «Brexit» era «nuestro día de independencia» y calificó los resultados de «una victoria de la gente auténtica, una victoria de la gente corriente, una victoria de la gente honesta».
El ajustado recuento refleja la profunda división existente entre los británicos en temas de inmigración y soberanía, los cuales se convirtieron en el eje central de la campaña del «Brexit».