La presión de servicio es la presión nominal de trabajo: 0,6 MPa, 1,0 MPa, 1,6 MPa y 2,5 MPa, elegida según fluido y caudal. Se debe seleccionar una categoría superior a la presión real de la tubería; ej: para 1,0 MPa interno, elegir junta de 1,6 MPa.
La presión de rotura es el valor superior a la presión de servicio que provoca la ruptura del componente. Si se opera dentro de los límites nominales, la junta, pieza flexible clave de la instalación, funcionará de forma segura.